
Una guapa señora rubia se subió hoy al asiento trasero del falso taxi y, por la chaqueta que llevaba puesta, supuse que era Loula Lou, la mujer de la que John me había hablado. Cuando me dijo que acababa de tomar el tren a Sheffield, lo supe con certeza: ¡era la chica que se había follado a mi viejo para que le diera un paseo! Habló un poco sobre su interacción con John, y aunque yo no estaba dispuesto a conducir hasta Sheffield, le dije que la llevaría a la parte alta de la ciudad si me daba el mismo trato. Para enfatizar su punto, Loula sacó sus tetas antes de que yo me sentara en el asiento trasero. Supongo que estaba muy cachonda, porque hice que Loula corriera varias veces, luego le follé y le comí el coño y el culo hasta que le corrí toda la cara bonita.

Loula Lou llamó al taxi hoy, una rubia tetona que se dirigía a la estación para tomar el tren a Sheffield. Tenía puesto un gran abrigo peludo y parecía ser una bromista, ¡así que le pregunté si su coño era tan peludo como su chaqueta! Para mi sorpresa y placer, Loula se bajó los pantalones y me mostró que su coño estaba calvo. Me invitó a pasar al asiento trasero, le metí los dedos en su pequeño coño y luego saqué el obispo para que me hiciera una mamada. Sin siquiera tener que preguntar, Loula se agachó y me hizo una mamada en el culo, luego una buena follada de tetas con sus grandes tetas. Me di cuenta de que llevaba calcetines de rejilla cachondos, así que le pedí que me hiciera una paja con los pies, la follé duro y la hice correrse, ¡luego desaté mi blanco cremoso en sus tetas y cara!
