
Los críticos argumentan que la alta tecnología plantea grandes peligros. Pero, con la mano en el corazón, debemos admitir que la alta tecnología es, ante todo, una oportunidad. Por ejemplo, la posibilidad de hacer que tu amada esposa vuelva a gemir de placer y pasión. Ese día, el impotente marido decidió aprovechar la oportunidad para volver a complacer a su esposa con la ayuda de un "avatar robótico". Y estaba bien que el robot solo pudiera ser controlado por voz. Al final, la esposa quedó más que satisfecha...
