Una anfitriona de un alquiler a corto plazo tiene un fetiche secreto que su marido nunca puede conocer, pero todos sus invitados pueden presenciarlo de primera mano.
Una joven que se encuentra bajo arresto domiciliario no soporta el aislamiento. Freya descubre que hay muchas cosas que no se pueden hacer con una tobillera, pero por suerte follar no es una de ellas.
Después de que circula en la prensa una historia sobre un notorio dominante local, surge una ex amante. Vic no pudo con el resto de sus aspirantes, pero esta vez está lista para bajar la guardia y subir el listón.
Una joven amante está dispuesta a complacer el fetiche de pies de un hombre sumiso, pero como todo lo demás, su adoración ocurre en sus términos y en su momento.
Un repartidor necesita aliviar un poco la tensión que le genera estar siempre en movimiento. Su cliente cree que necesita más disciplina. Y tal vez esas necesidades no sean mutuamente excluyentes...
Una joven recibe una advertencia anónima sobre el hombre con el que empieza a salir, pero las posibilidades sexuales de estar con un sádico superan su inquieta curiosidad.
Cuando la chica mala del aula pilla a la chica buena en una posición comprometedora, llegan a una distensión para conseguir lo que realmente quieren de este taller.