
Mientras espero a que el Prosecco se enfríe, encuentro un nuevo uso para mi cubo de hielo mientras me follo con la tapa de la botella helada. Para terminar como quiero más, saco mi consolador más grande del cajón de la cocina y me follo sobre la encimera... Ser una dama del ocio me abre bastante ganas... ¡Y no solo para burbujeante!
