
Lo único con lo que Angel Cassidy puede contar con su asistente, Codi Milo, es para joder los informes trimestrales, apestar a cigarrillos y llegar tarde con un aspecto nuevo y alternativo cada dos días. Después de enfrentarse a Codi, Ángel puede contar con una buena sesión de sesenta y nueve entre oficinas que culminará con un orgasmo que su marido sólo podía soñar con darle.