
Isabella Peña se encuentra en su casa con uno de los amigos de su marido porque él es fotógrafo y ella quiere ser modelo. El fotógrafo está muy impresionado con lo fotogénica que es Isabella, pero no solo piensa en hacerla lucir bien. Él sabe lo bien que se verá con su ropa en el suelo y después de un poco de convencimiento, le asegura que si llega hasta el final, puede convertirla en una estrella...