

Maitland vuelve a conectar con su coprotagonista con quien ha jugado el juego de esta noche. Mientras pasa una navaja de afeitar por su garganta para conseguir un asiento más suave, Seth le presenta su propuesta. Dice: "Sé que los cuerpos no te impresionarán, pero siempre te ha gustado el contexto", y con eso le ofrece a Maitland lo que él sabía que ella había estado esperando: una foto de perfil con los dos hombres con los que solo se le permite jugar a la timidez en la pantalla. La pareja regresa al set de su comedia, donde Mick espera pacientemente. Maitland lo levanta por el cuello y lo evalúa mientras gruñe: "Haz que cuente". Parte 5 de 5

Little Dragon le recuerda a Maitland su antiguo yo: una joven pelirroja que finge modestia mientras todos los signos de una vida mucho más rica se esconden a simple vista. Para asustarla y hacerla no perder más tiempo, Maitland crea un nuevo juego. Aumenta las apuestas para que esta mujer más joven se vea obligada a mentir y renunciar a una suma de dinero que le cambiaría la vida o a admitir algo sobre sí misma para quedarse con las riquezas. Parte 3 de 5

En un estreno esa misma noche, uno de los coprotagonistas de Maitland la invita a ir a casa con él. Ella responde que solo irá a verlo si puede ofrecerle algo mejor de lo que ella podría encontrar, y entonces se lanza a la deriva a través de un sórdido paisaje urbano nocturno en este juego que han creado. El siguiente objetivo de Maitland es fácil: él ya la está observando. Parte 2 de 5


La obsesión de Ernest por Maitland no ha disminuido, y Mona intenta interceptar esas atenciones. La partida de Ivy deja un vacío que Avery recurre a Lulu para llenar mientras Jessie ejecuta su venganza. Maitland se encuentra frente a un estudiante que la necesita pero no puede llenar el vacío en este nuevo panorama. Maitland se enoja mientras Avery canaliza sus emociones reprimidas hacia el escenario. Comienza el enfrentamiento final.

Aubrey finalmente encuentra un desafío que merece su atención cuando Mona lleva el caso de Ernest a su escritorio. El equilibrio entre el trabajo y la familia de Lulu empeora. Descubrimos por qué Ivy no ha vuelto a casa y por qué, pero toda la atención se centra en Maitland cuando estalla un escándalo.

La mala fama de Maitland Ward es a la vez su bendición y su maldición, pues atrae a la gente con una intensidad a veces obsesiva y, al mismo tiempo, la mantiene alejada de las relaciones que más valora. Cuando envía a sus alumnos a casa con una nueva tarea, empezamos a entender que la consigna es más apremiante que los ejercicios habituales de debate en clase.

La señora Maitland 2 La seguridad está en los números

Maitland pone el broche de oro a su último discurso sobre el porno



Después de una larga y dura semana de trabajo, Maitland Ward recibe el fin de semana con los brazos abiertos. Sus planes? ¡Siéntate junto a la piscina, bebe una bebida fría, ah, y consigue la polla más grande y jugosa que pueda encontrar y métela en su coño mojado! ¡Afortunadamente, Keiran Lee está cerca y lista para proporcionarle a Maitland todo lo que necesita para hacer de este fin de semana algo que no olvidará pronto!
